Este año me invitaron por segunda vez al festival de arte corporal de Caracas Venezuela, para tratar de enriquecerlo con mis performances, para presentarme durante la apertura y el cierre. Es un festival grande financiado por el ministerio de cultura, sin sponsors comerciales y convoca a artistas de todo el mundo, que trabajan en distintas disciplinas. En la gala de inauguración que se realiza en el teatro Teresa Carreño, el más grande y moderno de Venezuela, se ofrecen pequeñas muestras de lo que se podrán ver durante todo el festival, que dura 10 días. En mis 2 performances, quise mostrar 2 elementos nuevos relacionados a Rituales con Lanzas.
No solo yo fui invitado para ir desde Buenos Aires, también mi amiga La Negra, que el año anterior formó parte de mi performance, este año fue invitada para hacer su propia presentación el día de la inauguración y colaborar en la organización de la jornada de cierre del festival. Entre los dos, pudimos llevar un importante grupo de apoyo, para mostrar algo rico, interesante de ver y escuchar, compuesto por talentos de todas las latitudes: Argentina, Brasil, Países Bajos, Perú y Estados Unidos. Con Nick Wolack y Luis Carrizo para piercear, Harm Kuipers para construír las estructuras y asistirnos en escena, con Matias Lopez para hacer el Make up, Martin del Pozo para sacar fotos, con La Negra, Angela Urondo y Karina Paz para performear y Lucila Urondo para cuidar de Electra y Boris, los niños de la trouppe.
Llegamos a Venezuela 2 días antes del festival con el tiempo justo para hacer las preparaciones.
Para la inauguración del festival planeé hacer una caminata llevando coronas de lanzas junto con Anyi, mi mujer. Hasta ese momento, yo nunca había caminado con la corona, solo la había probado estando sentado y Anyi lo había hecho de pie, pero tampoco caminando, así que durante la inauguración, sería la primera vez para los dos.
El tiempo para la presentación, estaba limitado a 6 minutos por artista y como el año pasado nos excedimos a 23 minutos, este año tuvimos que prometer ajustarnos a programa.
En la pantalla de fondo, proyectamos un audiovisual que hizo Nicolas Monti especialmente para la gala, donde mostramos imágenes detalladas de los elementos que generalmente uso para mis rituales y performances, con un texto recitado, que iba describiendo el sentido del uso de lanzas. Fuimos acompañados en escena por 2 bailarines Caracaquenses que nos acompañaban tirando pétalos de rosas a cada paso que dábamos con nuestras coronas. Nuestra caminata fue tranquila. Las estructuras eran realmente anatómicas y livianas, creadas con maestría y arte por Harm, y podrían haber resistido bastante más baile y movimiento del que les dimos ese día, pero por ser la primera vez que las probábamos, debíamos ser cuidadosos.
Las 2.600 personas parecían fascinadas viendo lo que daba el escenario y devolvieron con un aplauso clamoroso esos pocos minutos; la muestra de lo que sería la performance“Luminoso-oscuro-Alivio” al final del festival.

Después de nuestra presentación, que fue el cierre de la gala oficial dentro del teatro, continuaron las actividades fuera de la sala, en los patios majestuosos del teatro, donde había mas cosas para ver, como La performance de La Negra, llamada “Carrousel, sueño del unicornios”, con Karina acompañándola. Fue una presentación mágica, teatral, con suspensión, con un soporte técnico magnífico, bien coreografiada, que parecía un baile en el aire y fascinó a todos desde el principio hasta al final.
Por ser nosotros los que cerramos la gala, no pudimos ver ninguna otra presentación, así que seguimos sin saber lo que hicieron los otros artistas.
Después de la inauguración tuvimos algunos días libres que usamos para visitar la ciudad, la playa y algunas actividades del encuentro relacionadas al body painting.
Nuestra próxima performance es todos juntos el último día del festival, reservamos los últimos 3 días para las preparaciones.
El lugar que nos ofrecieron es hermoso, el museo Alejandro Otero que tiene un lugar a aire libre, como mini auditorio, y todos coincidimos en que será excelente para la performance, es redondo y asimétrico, delimitado por bambú, de los que además, nos permitieron usar los secos. Perfecto para darle la sensación del contacto con la naturaleza a la gente, de como se siente realmente durante un ritual.

El día de cierre del festival, por la mañana, Anyi, La Negra, Nick y yo, dimos una conferencia relacionada a Rituales y Manipulación corporal. Empezó con Nick, que introdujo las antiguas culturas respecto a la manipulación corporal de hoy en día. La charla continuó con La Negra, quien desde su propia vivencia habló sobre el rol de la mujer modificada en un mundo que acepta pechos con siliconas, pero no otro tipo de implantes. Anyi habló de su experiencia sobre kavadi, diferentes usos de las lanzas y lo que provocan en la mente y cuerpo. Al final de la charla, hablé sobre mi tema favorito: la dieta a conciencia, que apoya y enriquece la experiencia del ritual. Seguido de nuestra ponencia, hubo un interesante intercambio de preguntas y respuestas con el público interesado en el tema.
El resto del día fue dedicado a la preparación de la performance que haríamos todos juntos. Durante los días libres ya habíamos definido lo que iba a hacer cada uno, y todos estaban tranquilos y contentos con su participación; hasta Ceviche, nuestro fotógrafo quiso ser parte y cambió la fotografía por los ganchos.
El escenario estaba listo para meterse, adornado con flores, caminos de velas ardiendo y figuras dibujado con arena en el piso.
La primera en entrar fue Electra, la hija de la Negra, haciendo emocionada su debut escénico. Acompañada por 2 bailarinas, regó el piso de flores abriendo el ritual.
Luego Anyi y La Negra fueron a sentarse dentro de 2 cajas de acrílico preparadas al frente. Una vez en las cajas, los bailarines echaron tierra sobre las chicas, cubriéndolas hasta el ombligo. Durante ese tiempo Nick y yo tocamos digeridoos, hechos con el bamboo seco del lugar. Después de que las chicas quedaran semienterradas, Harm les puso las primeras 4 lanzas en las espaldas. Las lanzas de 3 metros eran sostenidas por una construcción también hecha del bambú local.

A continuación Karina se presentó en el escenario ritual, con 2 ganchos colocados en el pecho. Los usó para subir una larguísima bandera. Durante toda la performance jugó con la tensión del pecho y la bandera.
Luego pasó Ceviche con 2 ganchos en la espalda. Fue fijado con sogas a un árbol, y subido a una escalera, quedaba pendiendo hacia delante, sostenido por el árbol. Podríamos hablar sobre una forma de moverse, de bailar a fuego templado.
Durante todos los pasos del ritual, Anyi y La Negra iban recibiendo mas Lanzas subiendo en hilera por sus espaldas.

A continuación fue mi turno de mostrar la corona de kavadi que usé en la apertura del encuentro. Fui acompañado por 4 bailarines que tiraban flores y hacían piruetas bailando detrás de mi. Después de dar una vuelta en escena, me metí a caminar entre el publico para que pudieran ver de cerca las lanzas y luego volví a salir de escena para prepararme para la última parte.
Mientras tanto, afuera Luis estaba ocupado con la preparación de su suspensión de rodillas. Con Nick, Luis fue provisto de ganchos a la vista del público, de modo que tuvieron oportunidad de ver como es.
Poco a poco Luis se levantó a si mismo del suelo para quedar cabeza abajo suspendido de las rodillas y oscilando. Todo en un tiempo tranquilo, nada de apurarse.

Al final volví a salir para hacer balldance. Con movimientos provocados, remonté afuera del cuerpo, los limones, flores y frutos que llevaba colgados. Cuando el baile se fue haciendo más fuerte, los bailarines me empezaron a tirar globos llenos de agua y espolvorearme harina. El baile tenía un impulso especial. Bailé hasta que caí como una piedra al piso, deslizado por el agua y la harina, con lo que finalizó la performance. Cada uno de los participantes abandonó sus elementos y nos reunimos todos juntos para saludar y agradecer a Venezuela y su público.

Fotos de Martin de Pozo, Benjamin Ortega y Encuentro de arte corporal



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